Es posible que una de las figuras que más haya seducido la imaginación humana sea las de las hadas, mágicos seres pertenecientes a una raza dueña de poderes maravillosos que, de tarde en tarde, sienten debilidad por los humanos y salen de sus deliciosas moradas para conquistar al afortunado mortal que ha conseguido encender su pasión. Pero, es necesario, antes de nada, hacer una distinción y una aclaración iniciales. En estos tiempos que han olvidado tantas cosas, nos hemos acostumbrado a pensar en las hadas como en figuras maravillosamente bellas pero prácticamente intocables que aparecen en los cuentos infantiles, con una varita que condensa sus poderes, para ayudar a los protagonistas a salir de situaciones difíciles y se convierten en la madrina que encauza su camino. Sin embargo, no siempre fue así, durante la Edad Media, en relatos que no tienen nada de infantiles las hadas se dejaron ver con características muchísimo más complicadas y en circunstancias menos cla...